You are using an outdated browser. Please upgrade your browser

Seguro social

Puesto al día por Sven Nef en 10.06.2015

El seguro social – al igual que todas las formas de seguro – es un mecanismo de participación (financiera) común en la cobertura de los riesgos. Desde sus comienzos, el seguro social ha representado uno de los instrumentos de operación más importantes de los sistemas de seguridad social, considerándose como el más antiguo el sistema introducido por el canciller Bismarck en la década de 1880 en Alemania.

El principio del seguro consiste en que un grupo de individuos (o sus familias), vulnerables a un riesgo dado (por ejemplo, un accidente que causa incapacidad o enfermedad), cotiza en un fondo común que es utilizado posteriormente para pagar prestaciones conforme a determinadas reglas  a fin de indemnizar a los participantes que sufren del acaecimiento del riesgo en cuestión. Por lo general, los que tienen la suerte de no experimentar tal suceso no reciben la devolución de sus cotizaciones al fondo. La vigencia del seguro es de un período fijo de tiempo, normalmente un año, y luego se renueva. Sin embargo, los seguros de vida funcionan durante períodos más largos, a menudo durante toda una vida.



La particularidad del seguro social es que el cálculo de la cotización de cada participante al fondo común (cotización que suele ser compartida entre el individuo y su empleador) se basa en  el principio de "justicia social”. A menudo, el monto a pagar se establece como un porcentaje “fijo” de sus ingresos periódicos. En términos técnicos, esto se conoce como participación común en la cobertura de los riesgos basada en el principio de solidaridad.

En este sentido, el seguro social se distingue de otras formas de seguro, por ejemplo, del seguro “comercial”. En este, cada persona paga una cotización (en este caso suele llamarse “prima”), que se calcula de acuerdo al nivel estimado de riesgo relativo que el participante aporta al fondo común. Así, por ejemplo, en un régimen de seguro de invalidez organizado en base a primas de riesgo, un trabajador con una ocupación peligrosa, como la minería, debería cotizar más al fondo que un trabajador con una ocupación sedentaria, como el trabajo de oficina.

Evidentemente, es necesario que la cantidad de dinero recaudado en el fondo sea suficiente para realizar los pagos prometidos a aquellos participantes con solicitudes de prestaciones válidas. Lograr este equilibrio podría tomar varios años –  no uno sólo – sobre todo en los llamados seguros "a largo plazo", como por ejemplo, los seguros de vida. Para esto, el principio general es garantizar un equilibrio actuarial, en el cual las estimaciones estadísticas necesarias para calcular las cotizaciones o primas son realizadas por un especialista en estadísticas financieras llamado actuario.

En general, es importante asegurar que el mayor número posible de participantes del grupo objetivo esté incluido en el régimen de seguro, ya que la varianza estadística en relación con el riesgo de ocurrencia de la eventualidad asegurada se reduce al mínimo. Además, en el caso del seguro social, la participación plena es de especial importancia, ya que de lo contrario sería imposible asegurar la base estadística de la participación común en la cobertura de los riesgos, necesaria para mantener el equilibrio actuarial. Por lo tanto, es habitual que en los sistemas de seguridad social se exija la afiliación de un determinado grupo objetivo de la población de manera obligatoria. En todo caso, estos planes suelen tener el objetivo, establecido como política nacional, de cubrir a toda la fuerza laboral de un país (o al menos de una provincia, por ejemplo).

Los regímenes de seguro social tienen la ventaja de que, en general, la base de la cotización facilita la incorporación del mayor número posible de participantes. Aún así, es probable que para los trabajadores más pobres, especialmente en los países menos desarrollados, la carga de las cotizaciones sea demasiado onerosa. Debido a esto, es bastante común que los regímenes (nacionales) permitan participar a estos miembros mediante tarifas reducidas y subsidien sus cotizaciones al fondo de seguro. Esto representa, en rigor, una ruptura con  el principio "puro" del seguro, por lo que se considera que estos sistemas operan de una manera "combinada" (financiándose mediante el mecanismo de seguro y una parte de los impuestos), aunque a menudo se presentan como regímenes de seguro.◊

 


Recursos clave

 

Introducción a la seguridad social,
ILO, 1984